El 1 de enero de 2014 se cumplieron 20 años de la rebelión liderada por el subcomandante Marcos en
San Cristóbal de Chiapas, al frente del Ejército Zapatista de Liberación
Nacional, EZLN. Así comenzó Juan Carlos Losada su artículo en:
http://www.sietealacarga.com.ve/?p=399 Ese artículo es lectura obligada en este momento de ataque imperial. Así terminó su artículo Juan Carlos, y viene muy a propósito dado los visitantes expresidentes extranjeros que quieren venir a dictar cátedras:
"Cerramos, por ahora, con otro aserto de Marcos, refiriéndose al expresidente mexicano Vicente Fox, que antes de ser mandatario, fue Presidente de la Coca Cola mexicana. Y sirva esto para alertar, como en el caso del Chile de Piñera, sobre el peligro de elegir “líderes” de tal calaña: “Vicente Fox será la muestra de que el puesto de presidente de una república y de una filial refresquera es intercambiable…y que ambos puestos pueden ser ocupados por inútiles”."
Una piensa en Marcos y ve la expresión viva de una
forma de expresión y de ser que nos pertenece.
Yo observo en TVES y en VIVE
documentales de pueblos de Venezuela, especialmente su cocina y me dejan
extasiada compartiendo algo que está muy adentro y que es difícil de explicar.
Cuando veo una y otra vez el video de Calle Trece que termina con el niño
subiendo esa pequeña cuesta, después de habernos mostrado tanta gente nuestra
con sus formas y maneras y esa música que nos desgarra el alma con la letra que
sólo nosotros entendemos, lloro de alegría, porque independientemente de las
amenazas, sé que estamos, sé qué somos.
Quiero compartir un texto de García Márquez,
creo que lo dice todo de este sentir y vivir; nos puede inspirar en estos momentos en los cuales podemos sentir angustia o amenaza .
“Por fortuna, la reserva determinante de la América
Latina y el Caribe es una energía capaz de mover al mundo: la peligrosa memoria
de nuestros pueblos.
Es un inmenso patrimonio cultural anterior a toda materia
prima, una materia prima de carácter múltiple que acompaña cada paso de
nuestras vidas.
Es una cultura de resistencia que se expresa en los escondrijos
del lenguaje, en las vírgenes mulatas-nuestras patronas artesanales-, verdaderos
milagros del pueblo en contra del poder clerical colonizador.
Es una cultura de
la solidaridad, que se expresa ante los excesos criminales de nuestra
naturaleza indómita, o en la insurgencia de los pueblos por su identidad y
soberanía.
Es una cultura de protesta en los rostros indígenas de los ángeles
artesanales de nuestros templos, o en la música de las nieves perpetuas que
trata de conjurar con la nostalgia los sordos poderes de la muerte.
Es una
cultura cotidiana que se expresa en la imaginación de la cocina, del modo
de vestir, de la superstición creativa,
de las liturgias íntimas del amor.
Es una cultura de fiesta, de transgresión de
misterio, que rompe la camisa de fuerza de la realidad y reconcilia por fin el
raciocinio y la imaginación, la palabra y el gesto, y demuestra de hecho que no
hay concepto que tarde o temprano no sea rebasado por la vida.
Ésta es la
fuerza de nuestro retraso. Una energía de novedad y belleza que nos pertenece
por completo y con la cual nos bastamos de nosotros mismos, que no podrá ser
domesticada ni por la voracidad imperial, ni por la brutalidad del opresor
interno, ni siquiera por nuestros propios miedos inmemoriales de traducir en
palabras los sueños más recónditos.
Hasta la revolución misma es una obra
cultural, la expresión total de una vocación y una capacidad creadora que
justifican y exigen de todos nosotros una profunda confianza en el porvenir.”
Palabras Para un Nuevo Milenio. La Habana, Cuba.
29-11-1985.
Fotografía de Ricardo Trabulsi, extraída del blog: http://proyectoblogspace.com/marcos-por-ricardo-trabulsi/





