miércoles, 27 de agosto de 2014

Algo Estamos Haciendo Mal


marxivan

Algo Estamos Haciendo Mal fue el título de  la carga de Iván el jueves 21 de Iván Padilla http://www.sietealacarga.com.ve/?p=1273 .









Este fue el comentario que escribí:

Algo estamos haciendo muy mal, creo que es cierto,  Iván habla sobre la comunicación, que es malísima, pero no es sólo eso lo que estamos haciendo mal. Como el post se quedó pegado meto un comentario hoy sábado 23.
No es sólo lo que hacemos mal sino lo que dejamos de hacer bien. Nos saturan con frases hechas, con pases, con programas en cadena, que ciertamente nadie quiere ver. No nos hablan de los adelantos en obras importantes, de forma tal que nadie sabe nada. Podría existir un sencillo pequeño programa con día fijo, sin alharacas ni consignas, que expliquen obras importantes y sus adelantos o rezagos. Podrían existir micros de toda Venezuela, donde de manera rápida en pildorita, se haga ver qué se está haciendo aquí o allá. Allí nos tienen saturados con el tal Cheverito, que hace una propaganda cruel porque muy pocos pueden ir a los llanos menos a Los Roques, pero algo con ese formato podría ser para informar lo que se hace.

Desafortunadamente Maduro se copió con papel carbón la forma de comunicar de Chávez, nunca segundas parte fueron buenas. Creo que ya no puede buscar una forma original y propia de comunicar, eso nos tiene a todos entre la espada y la pared, queremos oírle pero no podemos. Es casi un disco rayado, con pases rapiditos de gente esperando por largo tiempo para soltarnos unos guiones que nadie quiere escuchar, unas tomas que nadie quiere ver. Quieren ustedes algo más inaudito que un programa de radio transmitido en tv, con audiencia cautiva de ministros cansados que tienen trabajo como arroz en sus oficinas, no creo que exista.

Pero haya muchas otras cosas que están mal hechas y que responden a que el gobierno aprende por ensayo y error, ve a destiempo, corrige con lentitud; eso crea un gran malestar en la población que espera que con tanta gente trabajando para el gobierno, las cosa podrían ser hechas más eficientemente.
Escuché a Maduro decir que sería inaudito que unos módulos que se están entregando para las Misiones, quedaran inactivos en pocos meses. Habló entonces de valores, de Patria de lo que eso significaría para las comunidades y el gobierno. Esa preocupación refleja dos terribles hechos: por una parte que ni saben cómo están haciendo las cosas para que puedan ser sustentables en el tiempo; por otra parte que  cuando pase lo que tiene que pasar Por No Planificar Bien,  creen que eso refleja fallas en asuntos morales y éticos. Es decir, la revolución tiene una gran confusión. A la pretendida planificación que no es tal, porque lo que existe es un hacer sin costuras ni hilvanes,  le falta una base estructural; cuando pasa el programa de entrega la obra se comienza a caer porque no puede mantenerse, y no estoy hablando de la obra de ladrillos, estoy hablando de la idea. Cerrarán los módulos porque no hay cómo mantenerlos; y qué  se le ocurrió al gobierno: más burocracia, supervisión y vigilancia. En pocos meses la macolla de ineficiencia y corrupción nos anunciará el fracaso de una idea, que desde el principio no sabíamos si era valiosa. Hay muchas acumuladas en quince años.

Usted ve la entrega de las viviendas de la Misión Vivienda. Cada vez las tomas son más cerradas y más cortas, después de esperar por horas el bendito pase, este debe ser rapidito. De picón vemos por allá un tierrero, por aquí adentro una lavadora grandísima sin toma de agua ni bote de la misma, cocinas sin dónde poner un tenedor. Sabemos que una vez salgan las cámaras de esa comunidad, se fue la esperanza. Quedarán a su merced, cada quien verá cómo se las arregla, son pobres; nosotros sabemos cómo. Pase usted dentro de seis meses y verá el tierrero de calle, las casas llenas de trapos, los muchachos corriendo con los pies descalzos. Eso podría ser distinto, creo que sí si se hubiese planificado con mentalidad socialista. Los apartamentos y las casas se hacen sin comodidades mínimas de lavandero y secadero; ¿miento? Pase por la Avenida Libertador y vea las ventanas de los edificios, que no son cortinas, sino las familias buscando donde secar sus ropas. Esto podría ser diferente si la opinión de las mujeres hubiese tenido vela en ese entierro. Así podríamos dar más y más ejemplos de lo que se ha hecho, mal o incompleto. De lo que se ha hecho chévere no sabemos porque no lo informan, cuando informan es tan rápido que creemos que están mintiendo.

Aunado a esto, que son sólo ejemplos sacados al boleo, está el gran problema de la magnitud del problema, el que quedó de 50 años de dejadez y el de los errores y retardos acumulados en 15. Que si algo estamos haciendo mal, bueno muchas cosas, pero sí sabemos que podrían corregirse. Con nuevas caras frescas, con empeño, con buena planificación y seguimiento; erradicando la corrupción y convocándonos a todos, que hablo en plural por cortesía de estilo.

Qué tal si en el marco de esa renuncia en pleno Maduro dijese mañana que espera vía Internet los currículo de la gente que quiera participar en el gobierno. Eso sería de maravilla, ¿usted mandaría el suyo?; ¿para qué cargo o para trabajar dónde?. Con una medida como esa el presidente podría contar con más gente, conocer más gente, para que no tuviese que hacer enroque y tener a varios como caimán en boca de caño.

Qué si estamos haciendo algo mal; para muestra vea usted lo que pasa en este pequeño espacio 7alacarga, unos no escriben en su día, el espacio no dice nada, no pone nada que sustituya la carga. Como llevo un record de este espacio, conozco quien comenzó con esta forma de proceder, y quienes se han ido copiando y cómo no han hecho nada para corregir y que lo 97.000 lectores no vean la omisión.

Esa belleza de dibujo es de Iván Padilla.

jueves, 21 de agosto de 2014

VERSOS PARA LOS NIÑOS TRABAJADORES DEL MUNDO

Este espacio en versos, va a ser dedicado a los niños trabajadores, explotados del mundo. Las fotografía de McCurry* me inspiraron a hacer estas cortas expresiones a mano alzada con el corazón en la mano.










Muchacho de la India milenaria
Sacando del puerto su sustento

Esos ojos jamás  dejarán
Ahora de vernos en la distancia.  


 

 
Recogiendo las piedra en Burma
No sé si niño o niña
Sus pies quemados por el sol y los golpes
Sus brazos delgados llevarán la carga.
 

 

 http://stevemccurry.wordpress.com/  http://stevemccurry.wordpress.com/2013/05/29/stolen-childhoods

  Última vez visitado: 21-06-2014


 
 
 

 

miércoles, 20 de agosto de 2014

MAIL A ROBERTO. NUNCA LLEGÓ.


Mail a Roberto

Hola Roberto. Te escribo para señalarte algo, creo que el concepto de plusvalía que manejas es erróneo.


 

 

Tú expresas: “La diferencia entre el precio de venta y el sueldo es la plusvalía.” ; No es así, la plusvalía es trabajo excedente que se le saca al obrero. Es decir el total de horas que el obrero trabaja es superior al pago por horas que se le da al obrero, y en ese trabajo excedente el obrero produce una mercancía que no se la paga el patrón. El plusproducto, la ganancia extra del patrón, es la plusvalía.

Marx explica su teoría en una carta a Engels; Ludovico la  cita en la página 187 de su libro La Plusvalía Ideológica. Caracas 2006. Fondo Editorial IPASME. “….. Por ejemplo, si el salario diario = 10 horas y el obrero trabaja 12, responderá al capital variable más 1/5 de él (dos horas). Este último remanente es el que yo llamo plusvalía (surplus value).”

El capital variable es el capital invertido en salarios,  como el obrero trabaja por más de lo que se le paga, su productividad le da al patrono dinero que va al banco, dinero que se utiliza para aumentar su capital. Debemos notar que la producción de plusvalía ocurre en el taller de trabajo “ Aquí, en este taller, veremos no sólo como el capital produce, sino también cómo se produce él mismo, el capital. Y se nos revelará definitivamente el secreto de la producción de plusvalía”  (Ídem 189). 

Le hago este señalamiento, por dos razones: una para hacerle notar que la extracción de la plusvalía es anterior a la determinación de precios, asunto que tú mezclas con el sueldo para explicar de dónde sale la plusvalía. Otra, para señalar que de la misma manera, así lo describe Ludovico,  la producción de plusvalía ideológica se hace oculta, “por debajo de las apariencias” (Ídem 197)

 

Ahora la plusvalía ideológica no es tan fácil de explicar ni de aprehender; tiene un componente psicológico y otro sociológico, y Ludovico une el asunto con la concepción de la industria cultural, con el tema de la comunicación, del valor de uso y del valor de cambio. Una cosa si está clara Ludovico señala que los intelectuales y artistas que sirven a los intereses ideológicos del capitalismo, hay una producción de plusvalía ideológica. Como entender eso y analizar sus consecuencias, es algo que creo queda esbozado en la obra de Ludo.

 

No me queda muy claro de tú artículo qué tiene que ver la plusvalía ideológica con las guarimbas, ni con los que aman a su opresor, ni con los que “viven en esclavitud simbólica, intelectual o afectiva”

Se necesita teoría para comprender mucho de lo que está pasando, entiendo que haces un esfuerzo en este sentido, sin embargo hay que  comprender con precisión para poder explicar; el asunto no parece sencillo.

 

Gracias por compartir;  espero que mis notas te sirvan para algo.

 

 

viernes, 15 de agosto de 2014

EL SOCIALISMO ESTÁ LIGADO A NUESTRAS ACCIONES. Una primera reflexión.




Motivada por el artículo de Iván Padilla el 15-08-2014, en el cual hay unas serie de afirmaciones que en principio quise refutar, para fomentar diálogo, terminé recomendando la lectura de estas tres citas de Marx en la obra Tesis sobre Fuerbach, para ver si se aclaran las ideas.
Pero considerando que el asunto parece y es difícil, creo se debe escribir más sobre este aspecto; asunto que dejo en el tintero atraída en estos momentos en otros menesteres más pedestres, se trata de una construcción que pueden ver en:  http://aprendeentumovil.weebly.com/blog

Estas son las tres citas que puse en 7alacarga; si se leen y analizan podríamos llevar a cabo una fructífera discusión sustancial sobre el problema del conocimiento. Ya veremos.


“La cuestión de saber si el pensamiento humano puede alcanzar la verdad objetiva no es una cuestión teórica sino una cuestión práctica. En la práctica es donde el hombre debe probar la verdad, es decir, el poder, la efectividad de su pensamiento. La discusión sobre la realidad o irrealidad del pensamiento, aislada de la práctica, es puramente escolástica”.  Tesis sobre Fuerbach II.

“La vida social es esencialmente práctica. Los misterios que desvían  la teoría hacia el misticismo, encuentran  su solución racional en la práctica humana y en la comprensión de esta práctica” Tesis  sobre Fuerbach VIII.

“Los filósofos no han hecho más que interpretar al  mundo, pero se trata de transformarlo.” Tesis sobre Fuerbach IX.
 Un día como hoy 15-08 de 1805 Bolívar hace su Juramento en el Monte Sacro.
 
 
 
 

domingo, 3 de agosto de 2014

La Esperanza de una Niña de Gaza Recuperando sus Libros.

 

Cuatro fotos de Jaffal de Nada que nos muestran a una joven  Palestina en Gaza recuperando sus libros que le mutilaron y quitaron las bombas. Yo observo y comprendo que siempre la vida y el amor superarán al odio y a la guerra. La niña está vestida de verde y recupera los libros con felicidad. Me hace pensar en esa frase de Jules Renard que se cita pero que no se asume: “El paraíso no está en la tierra. Pero hay fragmentos”.
Para esa niña palestina y para todos los que en ese lugar tienen esperanza de vida y buscan la humanidad del mundo; ¡Feliz Domingo!


Fotos de jóvenes venezolanas rompiendo los libros de la Colección Bolivariana



Fotos del pasado:
Jóvenes quemando libros en Alemania.


Quemando libros en Chile 1973
 

 


sábado, 2 de agosto de 2014

EL CABELLO DE UNA NIÑA


Salí de curiosa a saber de un señor llamado G. K. Chesterton, que de pronto lo declaran santo en Inglaterra, y aquí estoy recordando a  mi madre que en los cincuenta reclamaba, sin que nadie la escuchara, por las afeitadas de los niños en las escuelas a causa de los piojos. Una silla debajo de la mata de guayabas y todas las tardes las cabezas inocentes sobre las piernas de mi madre cubiertas con un trapo blanco. Allí comenzaba el ritual de la limpieza. Piojos muertos, aceite con romero y a lavarse en la batea con jabón Las Llaves. Así como juró que ninguno de sus hijos se sentaría para ser explotado, en la silla de la máquina remallosa, creo que juraba que ninguno de sus hijos iría con piojos a la escuela y regresaría con el “coco pelado”; adoraba nuestros escasos cabellos.
 


Al final de su libro Lo que está mal en el mundo, G. K. Chesterton alude a una ley promulgada en aquel periodo en el Reino Unido según la cual, para evitar las epidemias de piojos en los barrios pobres, los niños de la clase obrera deberían llevar las cabezas rapadas. Los pobres, escribe Chesterton se encuentran tan presionados desde arriba, en submundos de miseria tan apestosos y sofocantes, que no se les debe permitir tener pelo, pues en su caso eso significa tener piojos. En consecuencia, los médicos sugieren suprimir el pelo. No parece habérseles ocurrido suprimir los piojos. Y es que sería largo y laborioso cortar las cabezas de los tiranos; es más fácil cortar el pelo de los esclavos.

En el razonamiento que hila la conclusión de este libro formidable, Chesterton sostiene que la lección de los piojos de los suburbios es que lo que está mal son los suburbios, no el pelo. Y dice una cosa verdaderamente sorprendente: sólo por medio de instituciones eternas como el pelo podemos someter a prueba instituciones pasajeras como los imperios.

Chesterton lleva todo el libro pensando un punto de partida sobre el que construir todo un orden social, un mínimo más allá del cual no tiene sentido defender nada. Y comienza así el último párrafo del libro, el más bello que yo haya leído en mi vida sobre el tema de la revolución:

“…hay que empezar por algún sitio y yo empiezo por el pelo de una niña. Cualquier otra cosa es mala, pero el orgullo que siente una buena madre por la belleza de su hija es bueno. Es una de esas ternuras que son inexorables y que son la piedra de toque de toda época y raza. Si hay otras cosas en su contra, hay que acabar con esas otras cosas. Si los terratenientes, las leyes y las ciencias están en su contra, habrá que acabar con los terratenientes, las leyes y las ciencias. Con el pelo rojo de una golfilla del arroyo prenderé fuego a toda la civilización moderna. Porque una niña debe tener el pelo largo, debe tener el pelo limpio. Porque debe tener el pelo limpio, no debe tener un hogar sucio; porque no debe tener un hogar sucio, debe tener una madre libre y disponible; porque debe tener una madre libre, no debe tener un terrateniente usurero; porque no debe haber un terrateniente usurero, debe haber una redistribución de la propiedad; porque debe haber una distribución de la propiedad, debe haber una revolución. La pequeña golfilla del pelo rojo, a la que acabo de ver pasar junto a mi casa, no debe ser afeitada, ni lisiada, ni alterada; su pelo no debe ser cortado como el de un convicto; todos los reinos de la tierra deben ser mutilados y destrozados para servirle a ella. Ella es la imagen humana y sagrada; a su alrededor la trama social debe oscilar, romperse y caer; los pilares de la sociedad vacilarán y los tejados más antiguos caerán, pero no habrá de dañarse un pelo de su cabeza.”
 

La Universidad que Seguimos Buscando; una Ideas.


El 7 de marzo de 2006, nos reunimos  para celebrar la toma de posesión de las nuevas autoridades electas de la Universidad Nacional Abierta; para aquella época, distante a ocho años, esto fue lo que expresamos, es oportuno publicarlo porque en estas pocas páginas se recrea un modelo de Universidad que sigue buscándose y que necesitamos definir:

En esta oportunidad nos regocijamos una vez más de nuestra condición de Universidad Experimental Democrática. Un profesorado, ahora fortalecido y robusto dada la política de convocatoria a los concursos y a la transparencia en su realización  así como al impulso brindado para la presentación de trabajos de ascenso sin riesgo personal, ha participado en un proceso eleccionario vigoroso, con muchos candidatos llenos de esperanzas e ideas sobre su universidad.

Felicito con toda sinceridad a los cuatro  profesores electos, ellos  asumen hoy la dirección, con beneplácito y humildad, ellos conocen y disponen de  la fortaleza y la decisión para enfrentar el reto que tienen   por delante en donde  sólo hay trabajo por hacer, problemas que solucionar, decisiones difíciles de tomar,  que se harán llevaderas si tienen la bendición de contar con personas capaces y conocedoras y que a la vez tengan el ánimo de comportarse como seres humanos solidarios y confiables, Dios los proteja.

Nada fácil lo que se debe enfrentar, nunca lo ha sido. Pero en estos momentos, la sociedad venezolana espera de sus universidades, eficientes respuestas, pertinentes soluciones, mayor participación en las decisiones, hacer dialogal el proceso de comunicación; motivo por el cual la forma de trabajo influirá definitivamente en el alcance de los objetivos y metas.

Ya no se trata nunca más de lograr sino de  qué y cómo se logra. Un país como el nuestro en el cual un 42 % de la población pertenece al estrato 5 y del mismo sólo un 8 % ingresa a la universidad, no puede continuar teniendo instituciones  aisladas y encerradas en sus propios claustros, incluso la palabra claustro pasa a ser un anacronismo que deberíamos desterrar de nuestro vocabulario, leyes y reglamentos, porque el trabajo académico debe probar su valor no en sus propios términos, sino en el servicio a la nación. Especialmente una universidad como la nuestra: nacida con verdadera vocación social, diseñada para tal fin y estratégicamente sembrada en toda Venezuela, a través de Centros Locales, oficinas de apoyo y centros de aplicación de pruebas.

 

Uno de nuestros originarios lemas como Universidad, proponía al país que la UNA era una alternativa diferente en Educación Superior. Una interpretación reduccionista de esta propuesta logró que se modificara alternativa diferente por modalidad  diferente,  bajo una explicación lingüística señalaba que la expresión:     -alternativa diferente-  era una redundancia. En realidad para muchos de nosotros, nacidos en este sistema y conocedores de su origen y sentido, sabíamos que  no se trataba de tal cosa, sino de un razonado pleonasmo, con el cual podíamos inspirarnos para ciertamente pensarla diferente y hacerla diferente. En otros momentos y escenarios hemos señalado que la búsqueda de legitimidad de una universidad como la UNA será siempre una cuestión de actualidad puesto que las fuerzas conservadoras, el desconocimiento y la opinión común y generalizada siempre actuarán como restricción para impedir marcar la  diferencia en esa alternativa diferente.

 

Hago esta reflexión en este momento no sólo por la importancia que tiene, sino tratando de atraer a esta concurrencia especializada para plantear un tema que llenará nuestros espacios a futuro. La labor académica dentro de nuestra universidad debería marcar la pauta de nuestra diferencia y al parecer las tendencias en todas las universidades, incluida la nuestra son más imitativas que distintivas. Por lo tanto me pregunto, es posible lograr tener, dentro de nuestro país, distintas maneras de concebir, realizar y evaluar el trabajo académico o debemos continuar queriendo o fingiendo parecernos sin  lograrlo.

 

El criterio de peso, mérito y  calidad,  respaldado por una tesis germana antigua y obsoleta, esgrime con el poder de convicción propio de toda idea que se plantea como superior, que el académico debe ser investigador, y para apoyar este criterio en los ámbitos criollos se amenaza con catalogar como liceos grandes a las universidades diferentes  que no lo respalden o que no finjan respaldarlo, ninguna lo hace.

La mayoría de los profesores seguramente no se sienten cómodos ante esta realidad, especialmente la masa de los mismos que a pesar de llevar a cabo labores de investigación integración y síntesis importantes para la debida realización de su labor docente, sin embargo no publican en revistas nacionales que han sido, con esfuerzo y recursos, reconocidas como  arbitradas, y mucho menos en las prestigiosas revistas extranjeras, lo cual constituye la única forma para estar de acuerdo con el rasero con el cual  se ha impuesto la medición del   trabajo académico meritorio según la posición señalada.

El efecto que este hecho tiene  sobre el cuerpo profesoral  es de desmoralización y esto crea por lo tanto una correspondencia en  el estudiantado. Por delante tenemos un reto importante, el cual es brindar un mejor servicio a nuestro país para lo cual necesitamos conceptualizar la labor académica y por ende universitaria de manera que podamos ofrecer respuestas más pertinentes a nuestras urgentes realidades tanto de país como de nuestra universidad, internamente.

 

Toda institución universitaria busca la formación de ciudadanos responsables y éticos, profesionales creativos y críticos, desarrollar la investigación; crear un espacio para la reflexión y preservar y fomentar la cultura.

Nuestra propia institución está llamada a cumplir esa función, sí, pero dentro de su propia realidad y sus propias circunstancias. Nuestro problema crucial, por encima de todas las trabas de funcionamiento y todo lo que debemos retomar, inventar y perfeccionar es la respuesta a una pregunta siempre presente: ¿cómo formar un espíritu para lograr no sólo un buen profesional, sino un ciudadano, un ser humano que habiendo internalizado que debe vivir en interdependencia, pueda practicar que el objetivo de la vida es el bien común?  Para nosotros como institución para las masas y a distancia este es un problema que debe ser planteado una y otra vez y que debe ser atacado cada día.

 

En los últimos meses hemos revisado este tema dentro de las discusiones sobre la Misión Sucre y nos hemos preguntado por el cómo promover en los profesores y estudiantes, así como el resto del personal, dentro del ambiente universitario, cómo fortalecer, recrear y fundamentar la ciudadanía. En una sociedad cada vez más compleja, una democracia que dejó de significar sólo el derecho a votar y en dónde la participación no sólo tiene que ser definida sino ejercida con toda propiedad; en un mundo cultural diverso en el cual los diferentes actores tienen un protagonismo nunca antes visto,  en un país en el cual se ha puesto sobre el tapete, entre otros, la igualdad entre los géneros, los derechos de los pueblos indígenas, el problema de la comunicación, el derecho a la salud, a la educación, al hábitat digna;  en una América Latina en busca de integración y en un Mundo cada vez más interdependiente; las personas en formación y los formadores necesitan adquirir formas y desarrollar estrategias   para tomar decisiones responsables, razonadas e inteligentes sobre la sociedad y la comunidad en la cual se desenvuelven. Necesitan también sobre la base de un conocimiento certero sobre su país y los problemas que éste confronta, participar en las soluciones que a sus niveles y con sus herramientas puedan significar un  aporte en el presente y un compromiso en el futuro.

 

Las maneras, formas y estrategias cívicas no son recetas que se extraen de un manual o que se acumulan en una asignatura. La forma científica de promoverlas es a través del estudio integrado e interdisciplinario de las ciencias sociales y las humanidades y el desarrollo de competencias sociales para el planteamiento de problemas y la capacidad de integración con las comunidades cercanas a los jóvenes, a la gente que quiere educarse.

 

En los países desarrollados se plantea, en relación a estas ideas, una serie de reflexiones que están actualmente sobre el tapete, así por ejemplo, el presidente de una prestigiosa universidad norteamericana se preguntaba recientemente cómo ayudaría la universidad para que las personas piensen con más claridad, sean seres humanos más morales, encuentren una vocación satisfactoria en la vida o adquieran valores que los ayuden a tomar decisiones inteligentes, él mismo contestaba que la Universidad necesita prestar más atención a la calidad de la educación que imparte en el pregrado. De la misma manera, y con mayor pertinencia en el caso de universidades a distancia se argumenta sobre las prioridades de las instituciones de educación a distancia y la importancia respectiva de la enseñanza y la investigación. Se señala la diferencia entre un modelo  clásico de universidad y una institución a distancia dedicada fundamentalmente a la enseñanza y transmisión del conocimiento, pero comprometida también con el desarrollo cívico.

Simón Rodríguez en su ideario afirmó que la Escuela Social, que debía ser general, ayudaba a construir   un común sentir de lo que conviene a todos¨  lo cual necesariamente  debía hacerse porque el no conocer o sentir, o dejar de  tener un bien común o un común sentir  ¨ es una fatalidad ¨.

Afirmaba Rodríguez que  la educación social pedía de todo mucho;  un dominio de saberes que es la única manera de fundar la República. Expresaba que  la única forma de que el hombre fuese parte de la Sociedad Republicana era a través de la participación  social y la crítica; “Criticar es juzgar con rectitud ¨ expresaba Rodríguez  y  tajantemente afirmo:

¨ Hagan los Directores de las Repúblicas lo que quieran; mientras no emprendan la obra de la Educación Social, no verán los resultados que esperan ¨  

 

Veamos así que lo que se trata de perfilar en un  contexto nacional que discute nuevas  formas de llevar educación superior de calidad a todos, es la necesidad de enseñar el valor del razonamiento y la crítica para juzgar con rectitud por el bien común, como ciudadanos de una república democrática, para de esa manera formar seres humanos con competencias cívicas que impregnen las nuevas instituciones que el país necesita  y fundamenten la capacidad para aprender a gobernarnos.

Lo primero que necesitamos resolver es la forma  cómo los estudiantes se compenetren con la comunidad, para conocer y relacionarse con los diferentes factores que soportan y contribuyen con la realización del bien común, el civismo y la convivencia propia del sistema democrático Los estudiantes deben comprender, de manera temprana, que el mundo es uno sólo y que todo lo que le afecte nos afecta, de forma tal que para ello necesitamos como instituciones, trastocar el sistema de valores imperantes en el cual el individualismo y el bien propio ocupan el papel preponderante. La educación en este aspecto hará énfasis en la importancia del bien para todos en lugar de para sí mismo y en esa medida  se comenzarán a valorarse otras prioridades más importantes para el desarrollo de la sociedad democrática. La enseñanza contribuirá a que cada individuo a la luz de su propia experiencia y contexto personal, reconozca la realidad que comparte como miembro de una familia, del sistema educativo, de la comunidad y de los grupos en los cuales participa. Para ello se necesitará, entre otros aspectos, que el esfuerzo educativo se concentre en proporcionar a los estudiantes - en el marco de referencia de las responsabilidades cívicas - el bien común, la solidaridad y las libertades expresadas en la Constitución  y que son propias de un sistema democrático; proporcionarles la oportunidad de construir una perspectiva personal responsable, y a la vez  académica, que se afirma en los conceptos del respeto a la diversidad y a las diferencias, de consideración hacia el resto de la humanidad, hacia el ambiente, hacia el fomento de una cultura de paz.

Estos principios no se ponen en materias de un currículo para después pedir su definición en la evaluación. Estos principios son aprehendidos del ambiente en donde la gente se desarrolla, proporcionan a todos el mismo norte,  y pasan a ser algo interior. Creemos que este planteamiento es un verdadero reto con el cual la institución universitaria debe comenzar a trabajar, puesto que se necesita operar cambios en cada uno de nosotros: no podemos dar lo que no tenemos.

Lo peculiar de este momento histórico es que las fuentes de identidad han desaparecido y por lo tanto esta identidad debe ser construida. Se puede formar una universidad diferente, yo les invito a explorar esa diferencia para poner al servicio de la sociedad todas nuestras posibilidades, especialmente en el campo que a todos nos compete como es el de la educación. Son muchas las cosas que podemos hacer, novedosas y distintas, y al contrario de otras instituciones, podemos multiplicar nuestros planteamientos a través de todo el territorio nacional, para poner en manos de estudiantes y comunidades un poder que sólo lo da el conocimiento. Y nada de esto puede llevarse a cabo sin contar con un profesorado convencido de su legitimidad e identidad, para lo cual debemos  redefinir la docencia, la investigación y la extensión para de esa manera reflejar con actualidad y pertinencia los deberes académicos y cívicos de una alternativa diferente en Educación Superior.

En una sociedad como la nuestra con grandes carencias de educación y profundas distorsiones sociales, debemos formar  seres humanos  antes que profesionales que deben reconocer que el  poder liberador que les brindará su título universitario no se ejerce asumiendo las formas externas para encajar en el status quo, este poder liberador se ejerce  aprendiendo que puede ser utilizado para cambiar la realidad que les rodea. La sociedad actual demanda una  actitud  de solidaridad para ejercer la responsabilidad de construir lo que nos falta por construir, que es mucho.  

De la misma forma nosotros en la UNA debemos continuar enfrentando las limitaciones que el contexto nacional e internacional presenta y buscar las salidas para ofrecer a esta país una educación de calidad y con pertinencia social, en la cual se tenga un espacio en donde todo ciudadano pueda acceder a su formación y actualización y se rompa así con el concepto de Universidad como privilegio de los ya privilegiados; como elitización de las élites ya establecidas. Este ha sido nuestro compromiso y lo continuará siendo ahora con más razón y derecho como alternativa diferente.

Este momento podría interpretarse como una despedida, pero no lo es. Las despedidas siempre me han parecido tristes y no quiero entristecer a nadie. Los agradecimientos siempre son bienvenidos, especialmente en una sociedad que se olvida de ofrecerlos.

Pensé en presentar una lista de reconocimientos, resultó ser muy pero muy larga. Nunca escatimé expresiones con las cuales pudiese comunicar mi profundo agradecimiento a todos los que estuvieron con nosotros. Nunca deje de saludar con regocijo cada nuevo día en el cual les veía trabajar, estar presentes, solucionar, ayudar a vivir  y permitir vivir, porque todo requiere un gran trabajo una gran dedicación y una buena cantidad de amor. Los logros se multiplican cuando reconocemos a los que luchan con perseverancia. 

Gracias a Dios por la bendición de haber contado con personas conocedoras, generosas y solidarias, ellas saben quiénes son. Muchas están allí sentadas, muchas otras ausentes, otras se fueron para siempre.

A los que no fueron ni solidarios ni colaboradores, a aquellos que decidieron en su libre albedrío dificultar y hacer más compleja una realidad complicada, a ellos les alerto que tratando de salir de sus laberintos y tretas  se crece, y crecí más de lo que hubiese esperado en este tiempo de mi existencia.

 

Agradezco en este momento;  a todos los que han creído, creen o están dispuestos a creer en esta nuestra Universidad, a los que están convencidos de que sólo a través del trabajo tesonero y constante lograremos cada vez más eficientemente activar la vocación social implícita de este sistema y ofrecer así una solución de inclusión y equidad social con calidad y pertinencia. 

Buenas Noches y Muchas gracias.

 

Maruja Romero Yépez.

 7 de marzo del 2006.
 

 

viernes, 1 de agosto de 2014

Hay que Leer


El capitalismo lo es desde que apareció sobre la faz de la tierra. Perfecciona sus formas y utiliza a la cabalidad los recursos del momento, pero es inocente creer que antes era una cosa y ahora otra, los que cambiamos de percepción somos los seres humanos según nuestra conciencia.

Satisfactoriamente en este país ha habido una toma de conciencia colectiva gracias al proceso revolucionario, lo cual establece una diferencia de percepción en los procesos sociales, una nueva forma de ver, una nueva de forma de análisis. Eso es desde el punto de vista social y político.

Si vemos el lado psicológico individual de la percepción, podemos distinguir que a medida que pasa la edad las personas, los individuos ven su vida hacia atrás como reificada, como mejor, como única. Este aspecto puede ser constatado en esos cuentos de: en mi época…;  cuando era joven…

En una alocución de Chávez él expresó “Hay que leer” y creo firmemente en eso, hay que leer especialmente para aquellas personas que necesitan analizar el actual momento que vive el país y el mundo. No se puede hacer análisis recurriendo a anécdotas personales o a percepciones individuales,  el proceso revolucionario necesita que cada gota de tinta, de grafito o de bytes esté impregnada de carga teórica revolucionaria. Hay una gran diferencia entre la cháchara en un café o en una esquina a la obra, por pequeña que sea, que va dirigida como carga revolucionaria, como norte de aprendizaje y reflexión.

Para 1975, Ludovico Silva ya había escrito su libro Antimanual en  1980 escribió Contracultura. En esas dos obras, de un autor venezolano, por no señalar a los foráneos; ya el fenómeno de la alienación y de la mercancía como norte había sido estudiado y era un aspecto patente en la sociedad el pasado siglo XX.

Hay que leer, recuerdo el mandato del comandante a aquellos que aprecian sus recomendaciones.

 

La Comuna y el Socialismo del Siglo XXI


El viernes 11 de julio, comentaba sobre la comuna. Ese comentario me ha quedado grabado en el cerebro. Hoy domingo 13 de julio creo que deberíamos profundizar sobre cómo hacer  el socialismo del siglo XXI, digo, cómo ponerlo sobre la tierra, de pié; cómo hacer que se vea y se recree.

Para atacar esa realidad que nos cubre a toda Latinoamérica necesitamos pensar con categorías que nos hagan descubrir el hecho concreto y que  a la vez nos propongan salidas. Por ello el concepto de Contracultura creado por Ludovico Silva tiene tanta “pólvora intelectual” Ludovico pensaba y así es que: “En los actuales momentos toda producción artística y literaria asume el carácter de una ideología al servicio de los intereses dominantes, no es autónoma de esos intereses, está subsumida en ellos, es una mercancía más del sistema.” 

Toda relación del capitalismo es una relación de coloniaje incluido el bendito deporte convertido en banderas, zapatos y dinero, es decir, mucho dinero; tal vez la más cara mercancía sobre el planeta tierra. El deporte como mercancía hace ricos a unos y a otros dependientes, alienados y más pobres. De esa alienación se desprende el aspecto de dislocación individualista y antisolidaria que   hoy se deja sobre el tapete. Cómo hace el capitalismo para proceder de esa manera; es muy fácil: todo es mercancía todo es valor de cambio, y las relaciones entre las personas no son humanas;  son relaciones entre objetos; el capitalismo mata al  sujeto porque el sujeto llora, se lamenta tiene sentimientos y eso no se vende ni se intercambia, los sujetos son mercancías.

Los revolucionarios deberíamos hacer patente esta realidad, en lugar de felizmente ser parte de ella. Por la ignorancia más que por la fuerza…. dijo Bolívar; ahora podríamos decir que por la cultura del capital estaremos condenados a ser vasallos y esclavos del capitalismo.

La única forma de responder es practicando la Contracultura en todos los espacios. Ese concepto que nos dejó Ludovico Silva nos provee de mucho poder para el análisis de la sociedad y para construir una potente teoría social, pero casi debería decir que nadie es profeta en su tierra.

 

Yo manejo un termómetro revolucionario, la escala antes de ser de cuánta comida y agua y pavimento y neveras y casas etc., todas cosas necesarias, es una escala de gustos y valores y formas de actuar, de pensar y de ser. En las casas de la gente de oposición llenas de cuantas cosas uno se imagina, el termómetro marca la adoración entre otras cosas por Disney y por los Reyes y por los centros comerciales. Ellos tienen cómo y con qué ir a adorar a sus dioses. En las casa de la gente pobre con poco o nada el termómetro marca la misma adoración, pero no tienen cómo ni con qué adorar a sus dioses, se conforman con unas bombas y trapos alusivos. 

Desde hace tiempo uso mi termómetro y determino si dónde estoy ha llegado la Revolución. Por cierto el termómetro no se compra, no es una mercancía, está hecho de Contracultura, la misma que utilizaba mi padre cuando decía que el arpa llanera no era la que presentaba el Show de las Doce sino la que tocaba el Indio Figueredo ¡Tenía razón!, pero fuimos todos presos y ahora que sabemos tanto, no sabemos nada; eso es alienación.

La gripe que mantiene a muchos en cama puede mejorarse con remedios de Contracultura mejor que los de la farmacia, pero hay que saber.

Impulsar la Cultura Comunal


Cuando Chávez, en el 2012, instó a sus ocupados ministros a impulsar la CULTURA COMUNAL en el país,  pensé en hacer un análisis de la frase. Parto de que existen al menos  tres maneras de ver este instar: 1.que hay que impulsar para que proliferen las comunas.  2. que hay una cultura comunal que se debe impulsar. 3. que hay que impulsar las comunas dentro de la cultura.

Para analizar este problema me voy a basar en Ludovico Silva que en su libro Antimanual,  rompe con el concepto de cultura, comúnmente utilizado, Ludovico propone un Concepto a ser creado: “Crear un concepto conflictivo de cultura opuesto en todo o casi todo al plácido  y ya soñoliento concepto ad usum  del viejo humanismo tradicionalista. Un concepto lleno de pólvora intelectual”.

 Su interés era formular un concepto de cultura que llenara los requerimientos de una teoría social. Parte para ello de la definición formulada por Samir Amin en su obra: Eloge du socialismo, que dice:

La cultura es el modo de organización de la utilización de los valores de uso"; pero dado que en el capitalismo lo que impera son los valores de cambio, Ludovico señala que no existe cultura. Lo que se autodenomina o hace llamar cultura es ideología, lo que existe es  Contracultura, y la define como: “el modo específico de ser cultural de la sociedad capitalista moderna con la cual se enfrenta a la Ideología. La Contracultura es la lucha contra el imperio universal de los valores de cambio.” Para Ludovico  la Contracultura es la verdadera cultura de la época capitalista. Señala que la Contracultura debe ser contrapuesta a la Ideología del sistema capitalista. Tenemos, de esta forma que hacer una diferenciación entre Cultura y Contracultura, relacionar cultura e ideología. Y definir la Contracultura en relación con el capitalismo.

Ludovico trata de demostrar como a través del establecimiento del capitalismo, con su economía mercantil y monetaria, los artistas y creadores ya no hicieron cultura, sino que tuvieron que hacer contracultura. Edgar Poe (1809-1849), Honorato de Balzac (1799-1850),  Baudelaire (1821-1867) Rimbaud (1854-1891), son autores analizados por Ludovico como representativos de la lucha que la contracultura tiene con el capitalismo, y de cómo los creadores se convierten en  “exiliados sobre la tierra” En los actuales momentos toda producción artística y literaria asume el carácter de una ideología al servicio de los intereses dominantes, no es autónoma de esos intereses, está subsumida en ellos, es una mercancía más del sistema.

La Comuna como expresión de la organización del poder popular en el nuevo orden social signado por el socialismo, practicará la Contracultura, como arma potente para develar y atacar entre otras, las realidades del capitalismo, tales como:

·         la mercantilización de todos los espacios,

·         el valor de cambio en todas las esferas,

·         la producción dirigida a satisfacer las necesidades del mercado,

·         la apariencia social presentada como realidad social.

·         separación y distancia de la naturaleza

·         percepción de todas las cosas como mercancías, como consumibles

·         ilusión de eternidad, de perennidad del sistema. Fin de la historia

 

·         los medios de comunicación privados en espectros públicos

·         el coloniaje

·         la ocupación de territorios por la fuerza y la guerra

·         la imposición de los gustos y maneras

·         la depredación de la naturaleza

·         la utilización de medios poderosos para ideologizar

 

  • la falta de solidaridad
  • el imperio de la moda
  • la imposición de imágenes
  • la inexistencia de vínculos humanos reales y duraderos
  • el individualismo

 

  • el consumismo
  • el mercantilismo
  • el valor de cambio

 

Creemos que lo que se tiene que impulsar,  son tres aspectos completamente interrelacionadas: -Creación de comunas. – Conformación de las comunas dentro de una contracultura revolucionaria. – Impulso de la contracultura desde las comunas.

 

Cuando Chávez habló del espíritu de las comunas, y del impulsar la cultura de las comunas, yo  interpreto que se refirió a estos tres elementos unidos en síntesis, que aquí están separados por motivos de explicación. Se trata de nuevos paradigmas de nuevos escenarios y formas de relación. Ya lo dirá el tiempo, pero debemos apresurarnos.