viernes, 21 de noviembre de 2014

Periódicos Viejos y Olfato Teleonómico.






La profesora Bohórquez,  a principios de este año, sacó de un montón de periódicos viejos  una conclusión de intención que había que tener presente. http://www.sietealacarga.com.ve/?p=360 
Pasaron los meses y se hizo realidad. Esta capacidad para ver en el contexto lo que puede estar pasando me hizo recordar un cuento Es un cuento corto que mejor lo relata mi amigo carupanero, narración de la sabiduría popular que sirve mucho para recordarnos que debemos estar alertas ante la realidad de la vida, porque hay cosas que nunca cambian. 
Las Rodríguez.


 Hay una historia, larga de contar adecuadamente -como lo hace mi amigo Freddy, pero yo la mocho para hacerla cuento corto- sobre unas hermanas Rodríguez de Cumaná, muy pobres y desnutridas, con su endeble y miserable casa llena de ratas y ratones. Casi al borde de la muerte el médico fue a visitarlas y recomendó comida, aire fresco, agua limpia;  al ver los escurridizos roedores  corriendo por el rancho, sugirió exterminarlos, para lo cual solicitó las consabidas trampas jaulas. Pobres hermanas, como eran, no tenían ni un rábano que poner en dichas jaulas para atraer a los roedores. El médico les empacó y envió, como cebo, conchas y restos de queso. En la noche el olor macilento y rancio de la casa de las Rodríguez se había matizado con un atractivo olor de queso amarillo. Las ratas nocturnas, atraídas por el buen olor, invadirían al unísono el terreno oloroso de las Rodríguez, pero el líder las detuvo a medio camino, y así se expresó: -dos y dos son cuatro-, -pienso y luego existo-, -¡aquí hay algo raro rarísimo- -Ni un solo paso adelante!-  -¿Quién puede creer que haya queso en casa de estas pobres mujeres?¡Atrás todos!- - Nadie crea-, -Nadie entre-.La sabiduría  popular utiliza esta metáfora. La misma puede ser escuchada en predios cumaneses: !qué va! queso en casa de las  Rodríguez?

Hay que estar alerta, con olfato político y social, en escenarios de incertidumbre, con variables conocidas. Ciencia aplicada popular.





miércoles, 19 de noviembre de 2014

La Defensa de Contratación de Conciertos Para Narcos, y La Plusvalía Ideológica.


El Universal* reseñó una noticia según la cual un afamado cantante venezolano hizo la siguiente declaración: "El que se meta de lleno en el consumo y tráfico de drogas está mal. Cualquier artista puede ser contratado por un cartel. El que lo tome como anormal está fuera de contexto. Que levante la mano el que no lo haya hecho. El objetivo es deleitar con la música" Los comentarios no se hicieron esperar, reacciones interesantes  de los lectores sobre las declaraciones del cantante, todo lo cual es apropiado para un análisis de la sociedad en la cual vivimos.

Para el cantante autor de la cita, lo malo está en consumir y o traficar “de lleno”; es decir lo malo está en lo que otros puedan hacer con la sustancia: consumir y traficar. Lo que él hace con uno de los producto de ese traficar y de ese consumir, que es ganarse los billetes verdes, eso no está mal. Él deleita con la música, está en el contexto; y sabe tanto que increpa a otros del mundo  artístico para  que digan que no lo han hecho, punto.

El que te contrate un Cartel es igual a que te contrate  Carnegie Hall. Tal vez uno pague más que otro y otro de  prestigio, pero todo es igual. Se va a deleitar sin importarle de dónde vienen los verdes.  El prestigio le importa mucho, digo yo;  lo interesante es que  ni piensa, que sea un desprestigio el cantar para un Cartel, porque él está blindado: según él, vive en el contexto y todos lo hacen.

Nos guste o no esas son las declaraciones del cantante, nos guste o no el cantante. Supongo que para los que les  gusta y lo han  seguido, y se han deleitado con su canto, esas declaraciones tienen un impacto definitivo, esto puede ser revisado en los múltiples comentarios documentados. Cómo explicar esas declaraciones, cómo entenderlas en su profunda crudeza, sin entrar a consideraciones de orden sentimental o de agresión personal.

Ludovico Silva creó y manejó un concepto importante que nos serviría para estudiar este fenómeno que actualmente, podemos ver,  está ampliamente difundido entre políticos, cantantes y gente que en algún momento consideramos de  relevancia en el mundo social y cultural.  El concepto siempre me pareció brillante, pero nunca conseguía cómo ni donde aplicarlo de manera práctica real y no figurada. Ahora con estas declaraciones conocemos un ejemplo criollo vivo y palpable.

El dinero  lo gana el cantante, en el caso que nos ocupa, en buena lid: haciendo lo que sabe hacer. Si el dinero está manchado o lavado, ese no es su problema, él no lo roba, lo gana con su fuerza de trabajo, obtiene con su canto, la mercancía dinero que sobra en esas manos sucias del narco dinero y que llega a sus manos de cantante impoluto, trabajador, haciendo lo que sabe hacer y “creciéndose” cada vez que lo hace.

Para el cantante no es relevante que algún dinero que  gane provenga de los que trafican y consumen, a los cuales le sacan hasta la propia vida. Él declara que eso es así porque se metieron “de lleno”, y eso es lo malo: meterse de lleno; no ve que el dinero viene a sus manos por eso que él mismo calificó como malo: meterse de lleno, con esa afirmación está blindado en sus razonamientos falaces.

Dice Ludovico que así como la industria capitalista de bienes materiales saca del obrero la plusvalía material, la industria cultural capitalista saca de sus creadores que la apoyan, Plusvalía Ideológica.
 La cultura es una industria, el espectáculo es una industria. La propaganda y la publicidad son una industria. La industria ideológica esclaviza al ser humano en cuanto ser humano, lo explota en su Conciencia, es decir en aquello que es más que suyo, y lo hace colocando en esa conciencia la ideología del capitalismo, le trasmuta su propia conciencia por algo ajeno  a ese hombre o mujer.
El trabajo, de ese hombre o esa mujer podrá ser actuar o cantar; mas en la medida que exista una adhesión al capitalismo- ya sea por reconocer que su trabajo es una mercancía que tiene valor de cambio, o aceptar  que ese valor de cambio puede provenir de dineros mal habidos- en esa misma medida hay un excedente de su trabajo espiritual que deja de pertenecerle,  se lo apropia el capital en la forma de capital ideológico del capitalismo. De esta cruel y perversa manera se preservan las relaciones materiales de producir “cultura” y pagar por ella.

Cada hombre y mujer que trabaja de esa manera en esta industria protege esa ideología desde su mismo interior alienado como persona. Por eso no le es relevante, a quien haya caído en este mundo alienado y alienante, que su paga esté manchada. Por eso cada persona en este mundo alienado y alienante cuidará y tratará de preservar esa ideología desde su alma y corazón, ya sea cerrando los ojos ante la realidad, metafórica o literalmente, inculpando a otros de lo mismo y buscando decir que por eso no hay mácula. Aquí no se comprende que mal de muchos consuelos de tontos, porque de principio no se acepta el que tamaña impostura sea un mal.

No pretendo con mis razonamientos disculpar ni compartir la posición de este cantante. Quiero hacer comprender la magnitud de la tragedia del hombre actual en la industria cultural: enajena su trabajo y realiza su valor de cambio.  Compra su seguridad mediante  venta de fuerza espiritual de trabajo, vende su conciencia. No podemos pedirle conciencia a quien la enajenó; pidámosle otra cosa, tal vez que cante que actúe.

Después de esta desafortunada declaración que refleja una vida real, ya muchos no podrán ser  deleitados, por ese objetivo de deleitar a todos sin distinción y sin fronteras como dice ese cantante. Dios lo ilumine.





jueves, 6 de noviembre de 2014

La Carga de Siete Que No Son Siete a La Carga

Reflexiones motivadas por la carga de 

Autor: Rubén Wisotzki | Sábado 27 sep 2014

UN CAFÉ CON EDGAR MORIN



Cuando noté que Rubén había dedicado su café a Morín sentí alegría. 

Morín es el pensador por excelencia de nuestra época compleja y convulsionada. Cuando me di cuenta de que había seleccionado un libro escrito en 1962, ya no sentí tanto ánimo, no porque no sea una obra maravillosa sino porque hacer puentes con el presente desde esa lejanía necesita mucho concreto y acero, materiales que ya el mismo Morín puso en su obra actual, de relevancia concreta hacia el momento actual de la humanidad.

No podemos criticarle a Rubén andar en esa onda, que es su onda personal, individual y privada.

Esto me hizo reflexionar. Pensé en Chávez  leyendo Los Miserables, y tratando de sacar desde esa lejanía sustancia para la Revolución Bolivariana.
Pensé en las universidades y sus investigaciones para publicar ‘Papers” en revistas foráneas o tratando de que  sus propias revistas sean clasificadas como “Arbitradas”

Pensé en los profesores haciendo sus trabajos de ascenso o sus tesis de grado,  escogiendo un tema foráneo y citando a los extranjeros de renombre pero olvidando a los nacionales que lo dijeron antes.

Pensé, y pensé en Siete a La Carga; en cómo se creó y lo que ofreció a los lectores, y  lo que es y lo que ofrece.

Pensé en todo lo que nosotros creamos con una intención y un propósito que termina en otro lado, y debo decirlo, en el lado de lo que nos conviene y de lo que es más querido o fácil o cómodo para nosotros como individuo o persona. 

Y esto me llevó a pensar en el gobierno en los ministerios, en donde cada cual entra con una idea personal y trata de desarrollarla. Pensé en algunos ministros actuales y en ese hacer que no tiene que ver con el socialismo y la revolución sino con su idea personal individual de lo que debe ser el turismo, la educación superior, la cultura, la agricultura, por decir algunos.

Pensé en tantas cosas que andan mal y creí alcanzar la razón del por qué, pero se me fue entre las ideas. Quedé con la sensación de que no podemos hacer nada como grupo armónico porque desde el mismo comienzo no somos ni grupo, ni armónico. ¡Somos individuos!

La música a través de la orquesta puede lograr lo que logra porque es un conjunto muy grande de gente cada quien con un instrumento único y una técnica, y una partitura en cada atril;  pero un solo A y una sola partitura para el Director.

He allí por qué se puede hacer un  Sistema de Orquestas; he allí por qué no lo replicarán en el Teatro, ni en el Circo.

Tampoco podemos hacer nada distinto en Siete a la Carga; cada quien con su ensayo y sin ser siete, sino  siendo cada quien Uno definido y distinto, maravilloso y loable, pero Uno: Individual, disparando su carga pero no a La Carga.

Qué duro ha debido ser para Bolívar meter aquella Idea en la cabeza de miles. 
Deberían pensar en eso a ver si pueden ir A LA CARGA, juntos por las necesidades de un país: no descargando a cada real saber y entender.


Sobre la Globalización

Corto escrito motivado por la carga de la Profesora Bohorquez:

REFLEXIONES SOBRE LA GLOBALIZACIÓN

Autor: Carmen Bohórquez | Martes 9 sep 2014 



Existe una crisis planetaria, podríamos enumerar las evidencias. La humanidad necesita un cambio, pero el problema está, creo yo, en que no sabemos cómo empezar. Por dónde agarrar el problema  que está lleno de aristas, cada una nos conduce a una separación con lo cual nos alejamos de encontrar una solución. 

Recuerdo que al principio de El Capital Marx expresaba que la mercancía no se encontraba por donde agarrarla, así es la situación actual. Hay que proponer un método fundamentado en una concepción dialéctica de la realidad.

Tendríamos primero que explicar a detalle el por qué se necesita el cambio; luego crear, es decir, hacer un lazo de unión (sparsa colligo) entre todos los factores que deberían ser reformados. Luego tendríamos que deshacer alternativas de manera dialéctica: globalización/desglobalización; crecimiento/descrecimiento; desarrollo involución; conservación/transformación……

Debemos ver la sociedad en su pensamiento político, educativo, de vida; y plantear las reformas que necesitamos, todo unido sin separación, sin diáspora, sparsa colligo.

Mucho por lo cual trabajar, deberíamos hacerlo unidos también, la carga por ejemplo podría trabajar en ese sentido, en lugar de ser la expresión de individualismo personal y académico que reflejan.

Humildemente yo trabajo en este sentido, escribo  y trato de conseguir un grupo para compartir un campo que se pueda abonar y ver si crecen las ideas y las acciones.

El tiempo pasa, es inexorable. El imperio está allí no morirá más rápido a menos que lo derrotemos; creo que funciona una inercia imperial que sólo detendrán los pueblos organizados, cansados de tanta muerte, de tanto terror, de tanta hambre, de tanta no vida. “..y los pueblos se salvan por la fuerza que sopla de todos sus muertos.” Miguel Hernández.


“..y los pueblos se salvan por la fuerza que sopla de todos sus muertos.” Miguel Hernández.