miércoles, 25 de febrero de 2015

Ni Colón ni Boves nos Servirán de Excusa. Ni Sucre ni Rodriguez de Aliciente.



El mártes 25 de febreo de 2014 la profesora Carmen Bohórquez tituló su artíçulo: LOS ESTADOS UNIDOS, LOS MEDIOS Y EL NUEVO GOLPE DE ESTADO. http://www.sietealacarga.com.ve/?p=616  

 A continuación nuestra contribución. 



Qué imagen tan descriptiva. Dicen que las águilas cuando alcanzan los cuarenta años de vida, viejas ya, tienen su picos y garras muy débiles, entonces se esconden en un sitio alejado, se desprenden el pico y las garras y esperan decididas a que les vuelva a salir fuerte y vigoroso.

Así ha hecho esa águila depredadora de países que es el imperio norteamericano. Nuevas garras, picos y plumajes para arrasar con los pueblos. Nuevas formas de hacer la guerra,  invasiones a distancia, conquistas de las mentes y dominación de los gustos y deseos. Y nosotros seguimos aquí criticando a Colón y alabando a Sucre.

Es un imperio tan bien orquestado para dominar que el dominado ni cuenta se da. Especialmente países como el nuestro donde una clase media indiferente a lo social creció y se hizo fuerte, creyó en el mito de la meritocracia y  de que siempre habría un camino hacia el ascenso social infinito de sus hijos y de su grupo. No sólo compraron ideas, formas y estilos; con dólares compraron viajes estultos, Micky y Miny, chunches y peretos con los cuales llenaron sus cerebros  y sus casas en donde reflejaban cómo eran y qué querían que sus hijos fueran. Cómo deslastrar esa herencia, ese prion que tienen en el alma millones de venezolanos que los hace suspirar por un cupcake y soñar con un viaje a Orlando.

Somos un pueblo triplemente víctima. Víctimas de un sistema económico donde un pequeño porcentaje de la población se ha quedado con la ración más grande de los bienes. Víctimas  de una forma de vida bastarda, aquí estamos, tratando de cambiar un cuerpo social poseído y domesticado con un sueño que no le pertenece. Errores y omisiones de la revolución les hace agarrar fuerzas y nuevas armas mediáticas de resistencia, de fraguar embustes como verdades, de llamar al sistema internacional y de implorar cualquier tipo de salidas si de salir de la revolución se trata.
Y somos un pueblo chavista víctima de los errores de la revolución; por decir un ejemplo cuando se habló de la autocrítica, ya factores como la corrupción y el dolo estaban profundamente anquilosados en el aparato gubernamental. De forma tal que el actual gobierno arrastra un lastre que lo hace ineficiente ante la sociedad a la cual  debe servir, débil y sin acciones pertinentes ante los ataques y críticas de los que no comparten la revolución.

Por ello es que ante este momento actual que también es histórico, personalmente siento que  ni Colón ni Boves nos sirven de excusa, ni Sucre ni Simón Rodríguez de aliciente.Debemos buscar elementos de análisis que nos permitan ver donde han estado las fallas y omisiones y buscar correcciones inmediatas a la grave situación que confrontamos. Para vencer, es necesario conocer y actuar para el bien de todos; de resto sólo tenemos por delante lo peor de nuestra historia contemporánea.

Profesora Bohórques, se entiende la importancia de la historia; se entiende el papel que están jugando los medios en esta situación que estamos sufriendo. Pero hay una historia reciente que debemos analizar para vernos allí activamente participando en ella. Mucho de lo que está pasando es consecuencia de esa historia que acabamos de vivir, de esos errores, de esas omisiones, de ese dejar pasar, de ese no actuar contra la corrupción y la impunidad. De esa ineficiencia para perfeccionar nuestro sistema de producción de bienes y alimentos, de ese dejar que se hiciera un sistema Cadivi con huecos de escape de beneficios, de esa economía donde la demanda y la oferta no han sido ajustadas a una política de consumo y distribución.
Uno se pregunta cómo se creó un Cadivi con omisiones si ya se tenía la experiencia de Recadi.. Cómo se crea una Misión Sucre y se le deja tomar el camino de las universidades tradicionales. Cómo se conciben las Canaimitas y se dejan al lado de un currículo convencional  y una pedagogía obsoleta. Son muchas las preguntas que nos podemos formular, están en el escenario de nuestra historia constitucional reciente. Son preguntas que nos podrían conducir a analizarnos en nuestras carencias para tratar de superar las grandes fallas con las cual hacemos víctimas al pueblo trabajador que recibe bienes y servicios mal concebidos y peor ejecutados, que sin embargo fueron pensados con la idea del buen vivir y de la felicidad.

La ineficiencia y la falta de experticia era y son lugar común: comida perdida, contrabando, robos de divisas, sistemas débiles sin confiabilidad, proyectos inconclusos, falta de seguimiento y control. Muchos problemas lo conocemos, debemos suponer, que son evidentes, que hay docenas de problemas en todas las áreas que llevan a que no exista eficiencia, a que la crítica malsana entre y se desarrolle en su seno. Esto es así hoy en los inicios del año 2014, no se ve no se corrige; el 2015 traerá nuevos elementos para aumentar  y perfeccionar el caos social el cual es interés del águila depredadora de pueblos y la derecha interna apátrida que cada día se convierte en el brazo ejecutor de los designios del norte.

martes, 24 de febrero de 2015

TEMPESTAD NO! CALMA, PAZ




¡SOPLA TEMPESTAD!  Decía Farruco Sexto el 10 de febrero del 2014 en Siete a la Carga “¿Pues cómo no recordar a Chávez haciendo aquella analogía a un monólogo de La Tempestad, de Shakespeare?: “Sopla, Tempestad, que tengo espacio para maniobrarte…”

Así le respondimos en nuestra contribución:

Yo le recuerdo, y debo decir que en ese mismo momento me sentí muy afligida.
Las palabras  son símbolos y en su manejo se crean efectos. Hay efectos personales, los hay sociales.

Veamos un ejemplo social que está sobre el tapete. Con este problema, que yo catalogo como abuso, de los medios de comunicación, el manejo de las palabras se crea efectos con los cuales se puede ejercer una violencia simbólica. Si usted propone como cierto que existe una crisis en las cárceles y hace circular esa moneda, el terreno está sembrado para la violencia; se hizo con símbolos, palabras, y con circulación de una  falsedad, leyenda, pero el efecto es la violencia real. La leyenda pasa a  ocupar el lugar de la verdad, de la realidad; y la violencia es más profunda porque hay un  inconsciente, no se ve ni se siente,  que los medios hacen circular. Participan de esa circulación y crean efectos que ni notamos de dónde salen. Así por ejemplo van a hacer una encuesta y de plano le preguntan a la gente: ¿qué opina usted de la crisis carcelaria? Dan por sentada la crisis y la hacen circular. Y ya sabemos qué pasa, todos los días somos víctimas de estos abusos.
Creo que personalmente no podemos estar declarando tempestades ni caídas, ni pensando en la enfermedad ni aferrándonos a comportamientos autodestructivos, ni de escases, ni de pobreza ni de dolor ni de miseria. Creo que hay formas fáciles y difíciles de confrontar la realidad y las adversidades, la felicidad y la derrota. Desde el punto de vista religioso creo en la perfección, somos producto de esa perfección y no debemos tener pensamientos de imperfección que signen nuestra vida personal y el de las personas que nos acompañan en este corto viaje.

Con esto no pretendo decir que la pobreza no sea real y que se pueda eliminar con pensamientos positivos. De eso no se trata. Me adelanto a cualquier crítica simplista.

El día que mi presidente Chávez hablo de esa forma sobre la tormenta, que la llamó a su pecho como si él era invencible, yo lloré. Sentí que estaba decretando una tempestad personal e íntima; y así pasó.
Son formas de sentir y de ver la vida. ¿Sopla Tempestad?  ¡No, de ninguna manera!, que Dios derrame calma y paz sobre Venezuela y el mundo, que aleje las tempestades y los conflictos y las rabias y los odios. Que todas las personas que trabajan para esta revolución puedan dedicar sus fuerzas y sus talentos a la construcción y a la vida; que en nuestro corto tiempo de paso en esta tierra podamos sembrar una buena semilla y recoger sus frutos. AMÉN.

Un amigo me pregunta que cómo creo yo que funciona ese decreto, que él no entiende. Bueno veamos los hechos. Es Una tercera persona la que comunica qué se debe ver…..

"Sus creencias se vuelven sus  pensamientos... sus pensamientos se vuelven sus palabras... sus palabras se vuelven sus acciones... sus acciones se vuelven sus hábitos... sus hábitos se vuelven sus VALORES
... sus valores se vuelven su DESTINO"  Mahatma Ghandi



MEDIOS BIPOLARES NO, ABUSADORES.





El 6 de febrero del 2014 Cleodovaldo Hernández escribió un artículo titulado: De Nuevo los Medios Bipolares, esta fue nuestra contribución en Siete a La Carga.http://www.sietealacarga.com.ve/?p=531


Por mucho tiempo hemos clamado por una instancia crítica de los medios de comunicación, televisión, radio, y medios escritos. Una instancia que con rapidez de rayo pudiese responder a ese abuso que se comete desde esos medios en contra de los que leen, ven o escuchan. No lo tenemos desde la revolución, nuestros medios leen las noticias o las opiniones, así que más bien refuerzan lo que el medio atrevido expresó en lugar de contraatacarlo contundentemente. 
Existen algunos programas que a altas horas de la noche, con invitados de calidad tratan de hacer ese trabajo; pero es un formato demasiado estructurado, a mala hora y que, por lo tanto tiene poca audiencia.
Existen programas que hacen chistes y sarcasmos sobre algunos problemas del momento; enfoque más cercanos a reunión de panas en un café; y muchas veces se convierte en recomendaciones de libros, con lo cual se nota con claridad a quien pretenden tener como audiencia. Además que no dejan a esta altura de presentar el mismo esquema inamovible y la misma despedida que podría catalogar exposición continua y sádica contra  personas.
Existe un Kiosco Veraz que sí analiza noticias, tiene buenos invitados y ahora se ha enriquecido con vídeos cada vez mejor logrados. El horario de transmisión lo condena a ser visto por nosotros mismos como una sociedad de amigos de la veracidad.
Yo diría que con la audiencia que tiene el amigo Cleodovaldo su análisis podría ser más contundente propuesto en el escenario nacional. Pienso que con la pluma  y sus ideas, podría asumir eso que definimos la semana pasada:Una reflexión nacional donde la ética esté comprometida.
Hoy se nos habla de bipolaridad, tesis que se esgrime contra estos medios que cambian de puntos de vista sobre los problemas graves que vive el país.
El problema es mayúsculo: los periodistas  participan de la forma de pensar de los dueños de los medios  para los cuales trabajan, esa participación es un compartir de puntos de vistas y reproducción de los mismos. 
Los periodistas  a través de la palabra producen reacciones y calcan hacia la población esas expresiones y leyendas como si fueran verdad; hacen circular en la población las tesis de los amos, de sus jefes. Ya sea por incompetencia, incapacidad, inocencia o conveniencia usted los ve repitiendo y haciendo circular la falsa moneda de supuestos y falsedades como si fueran verdad científica probada. 
Bourdieu lo llamó el inconsciente de la comunicación, aquellas cosas “mediante las cuales nos comunicamos pero acerca de las cuales jamás comunicamos”  A través de ese inconsciente los periodistas hacen uso de su poder, de sus megáfonos para hacernos ver y hacernos creer. Los periodistas dice Bourdieu: “participan de la circulación de los inconscientes”
Una reflexión ética sobre los medios atacaría este asunto, más que las noticias u opiniones se atacarían las bases sobre las cuales se montan esas noticias y opiniones.
Voy a poner un ejemplo: Van a una plaza y le preguntan a la gente: ¿cómo catalogaría usted la actual crisis carcelaria? Y la gente se dispara a opinar, para llegar a la conclusión de que Iris es parte de la crisis. Manejan y abusan nos hacen ver lo que ellos quieren hacernos ver. 
Ayer en El Universal un autor opinó sobre "una cumbre más de tantas", quieren ocultar a la CELAC, tal como lo expresó la Profe Bohórquez en su carga, pero no hablan de la CELAC, la ignoran, ni las siglas escribió el autor de la opinión, porque una de las maneras de  hacer circular los inconscientes es ignorando temas cruciales especialmente los de la revolución. De hecho la prensa de derecha ignoró la cumbre, es decir no existió, no se llevó a cabo.

Esto de lo cual se habla en artículo que referimos está más que claro. A ellos todo lo que haga el gobierno les servirá para hablar mal del gobierno. Porque el tema no es que se hayan construido viviendas, ni que exista un plan en ejecución para controlar la delincuencia, ni que se salve vidas de niños en el Cardiológico Infantil, no, ese no es el asunto. El asunto es que todos los venezolanos deben saber y percibir, cuan mal lo hace el gobierno.

No es que son díscolos ni que sufran de bipolaridad; todo lo contrario son consistentes en su no querer aceptar nada que venga del gobierno así sea la cura del cáncer. Son consistentes en aplicar una "rueda de molino subliminal", como lo definió Cortazar,  para dominar el inconsciente. 
Sería interesante documentar todos los efectos que tiene ese poder de los medios en el manejo de la simbología para hacer ver, hacer creer y hacer oír: Con mis hijos no te metas, con mi arroz saborizado no te metas, con mis productos caros no te metas, con mis supermercados remarcadores no te metas, con mis clínicas estafadoras no te metas.
En estos días un científico aseguró haber escuchado a Diosdado decir lo que ese científico repite como loro. Un amigo en Sucre sale disparado con el comunicado apócrifo de Petróleos de Venezuela. Es decir no es que ellos, los medios, sean bipolares; es que quieren y persiguen lograr en la gente eso que vemos: miedo, culpa, rechazo, irracionalidad, fobias.
Abusan de su poder, de sus megáfonos para apoyar a sus amos y detractar del gobierno, no les importa quién pierda y quién salga afectado. No les importa si es verdad o no; el fin justifica los medios y ellos utilizan sus medios y ese medio es el mensaje.

¿Bipolares, díscolos? Qué va: ¡ ABUSADORES!


El 20 de febrero Cleodovaldo presentó un análisis de imágenes de una marcha http://www.sietealacarga.com.ve/?p=594  el cual nos hizo escribir estas cortas lineas que de alguna forma completan las anteriores. 


Las imágenes de esta guerra dan para mucho. La de este artículo es reveladora, el tipo que sostiene la pancarta es como si llevara las Tablas de la Ley; se siente tan satisfecho con su slogan, con esto y el pretender burlarse diciendo: "...pero tenemos patria"nos han hecho saber que no sienten la Patria, y que sólo conciben una patria agarrada por el águila imperial y la figura de MacDonald; terrorífica  deformación de la mente.   
Pudimos ver a una mujer en Los Ruices, que declara a las cámaras de tv que seguirán incendiando hasta que logren sus objetivos, que sus hermanos bajan todas la noches a quemar, y pregunta a la reportera de manera airada: cuál es el problema, es un país libre; la señora iba de tacones, y bien arreglada.
Se ha hablado de la juventud quemando y tirando piedras uno no ve mucha juventud en esos cuerpos lanza llamas, pero como eso de la juventud lo hemos extendido más allá de los treinta y dele, perdemos referencias.  También hemos idealizado y hecho creer que por ser joven se es bueno y revolucionario y chévere. El asunto de manifestar se ha hecho tan complejo que tenemos niños y adolescentes sin ir a clases y sin salir de sus casas, haciendo terrorismo desde sus celulares. 
Yo he recibido manifiestos y llamados terroristas de menores de edad con los celulares de los padres, seguro que en el bochinche confunden contactos.
Hemos visto profesores activísimos en tuiter, dejando una huella que nadie en su sano juicio desearía, y que pone en duda el que esos profesores tengan algo que ver con la docencia y la educación. 
Facebook es un aquelarre, pero digo mal, porque aquellos aquelarres eran reuniones de brujas para sus asuntos, estos tienen al demonio en el centro pero desde allí se hace terrorismo virtual, sin exponerse físicamente pero moviendo con frases e imágenes, ánimos y pasiones. El sentido de la ponderación y la dignidad se pierde en ese medio, todos manipulan con sus frases wao, sus dedo de me gusta  y sus ataques estultos.
Estas redes yo las llamo, cuando se utilizan para estos propósitos, redes narcimitosociales, el narcisismo evidente se despliega con la mitomanía de cada usuario, su odio se evidencia con las más bajas palabras.
En este país ya no hay caretas, eso es bueno si se lee adecuadamente , sin pasiones ni prejuicios y si los análisis arrojaran claves para entender mejor la situación; esto es tarea urgente.


NUESTRA UNIVERSIDAD NACIONAL ABIERTA









El 7 de marzo de 2006, nos reunimos  para celebrar la toma de posesión de las nuevas autoridades electas de la Universidad Nacional Abierta; para aquella época, distante a nueve años, esto fue lo que expresamos, es oportuno publicarlo porque en estas pocas páginas se recrea un modelo de Universidad que sigue buscándose y que necesitamos definir.

En esta oportunidad nos regocijamos una vez más de nuestra condición de Universidad Experimental Democrática. Un profesorado, ahora fortalecido y robusto dada la política de convocatoria a los concursos y a la transparencia en su realización  así como al impulso brindado para la presentación de trabajos de ascenso sin riesgo personal, ha participado en un proceso eleccionario vigoroso, con muchos candidatos llenos de esperanzas e ideas sobre su universidad.
Felicito con toda sinceridad a los cuatro  profesores electos, ellos  asumen hoy la dirección, con beneplácito y humildad, ellos conocen y disponen de  la fortaleza y la decisión para enfrentar el reto que tienen   por delante en donde  sólo hay trabajo por hacer, problemas que solucionar, decisiones difíciles de tomar,  que se harán llevaderas si tienen la bendición de contar con personas capaces y conocedoras y que a la vez tengan el ánimo de comportarse como seres humanos solidarios y confiables, Dios los proteja.

Nada fácil lo que se debe enfrentar, nunca lo ha sido. Pero en estos momentos, la sociedad venezolana espera de sus universidades, eficientes respuestas, pertinentes soluciones, mayor participación en las decisiones, hacer dialogal el proceso de comunicación; motivo por el cual la forma de trabajo influirá definitivamente en el alcance de los objetivos y metas.

Ya no se trata nunca más de lograr sino de  qué y cómo se logra. Un país como el nuestro en el cual un 42 % de la población pertenece al estrato 5 y del mismo sólo un 8 % ingresa a la universidad, no puede continuar teniendo instituciones  aisladas y encerradas en sus propios claustros, incluso la palabra claustro pasa a ser un anacronismo que deberíamos desterrar de nuestro vocabulario, leyes y reglamentos, porque el trabajo académico debe probar su valor no en sus propios términos, sino en el servicio a la nación. Especialmente una universidad como la nuestra: nacida con verdadera vocación social, diseñada para tal fin y estratégicamente sembrada en toda Venezuela, a través de Centros Locales, oficinas de apoyo y centros de aplicación de pruebas.

Uno de nuestros originarios lemas como Universidad, proponía al país que la UNA era una alternativa diferente en Educación Superior. Una interpretación reduccionista de esta propuesta logró que se modificara alternativa diferente por modalidad  diferente,  bajo una explicación lingüística señalaba que la expresión:     -alternativa diferente-  era una redundancia. En realidad para muchos de nosotros, nacidos en este sistema y conocedores de su origen y sentido, sabíamos que  no se trataba de tal cosa, sino de un razonado pleonasmo, con el cual podíamos inspirarnos para ciertamente pensarla diferente y hacerla diferente. En otros momentos y escenarios hemos señalado que la búsqueda de legitimidad de una universidad como la UNA será siempre una cuestión de actualidad puesto que las fuerzas conservadoras, el desconocimiento y la opinión común y generalizada siempre actuarán como restricción para impedir marcar la  diferencia en esa alternativa diferente.

Hago esta reflexión en este momento no sólo por la importancia que tiene, sino tratando de atraer a esta concurrencia especializada para plantear un tema que llenará nuestros espacios a futuro. La labor académica dentro de nuestra universidad debería marcar la pauta de nuestra diferencia y al parecer las tendencias en todas las universidades, incluida la nuestra son más imitativas que distintivas. Por lo tanto me pregunto, es posible lograr tener, dentro de nuestro país, distintas maneras de concebir, realizar y evaluar el trabajo académico o debemos continuar queriendo o fingiendo parecernos sin  lograrlo.

El criterio de peso, mérito y  calidad,  respaldado por una tesis germana antigua y obsoleta, esgrime con el poder de convicción propio de toda idea que se plantea como superior, que el académico debe ser investigador, y para apoyar este criterio en los ámbitos criollos se amenaza con catalogar como liceos grandes a las universidades diferentes  que no lo respalden o que no finjan respaldarlo, ninguna lo hace.
La mayoría de los profesores seguramente no se sienten cómodos ante esta realidad, especialmente la masa de los mismos que a pesar de llevar a cabo labores de investigación integración y síntesis importantes para la debida realización de su labor docente, sin embargo no publican en revistas nacionales que han sido, con esfuerzo y recursos, reconocidas como  arbitradas, y mucho menos en las prestigiosas revistas extranjeras, lo cual constituye la única forma para estar de acuerdo con el rasero con el cual  se ha impuesto la medición del   trabajo académico meritorio según la posición señalada.
El efecto que este hecho tiene  sobre el cuerpo profesoral  es de desmoralización y esto crea por lo tanto una correspondencia en  el estudiantado. Por delante tenemos un reto importante, el cual es brindar un mejor servicio a nuestro país para lo cual necesitamos conceptualizar la labor académica y por ende universitaria de manera que podamos ofrecer respuestas más pertinentes a nuestras urgentes realidades tanto de país como de nuestra universidad, internamente.

Toda institución universitaria busca la formación de ciudadanos responsables y éticos, profesionales creativos y críticos, desarrollar la investigación; crear un espacio para la reflexión y preservar y fomentar la cultura.
Nuestra propia institución está llamada a cumplir esa función, sí, pero dentro de su propia realidad y sus propias circunstancias. Nuestro problema crucial, por encima de todas las trabas de funcionamiento y todo lo que debemos retomar, inventar y perfeccionar es la respuesta a una pregunta siempre presente: ¿cómo formar un espíritu para lograr no sólo un buen profesional, sino un ciudadano, un ser humano que habiendo internalizado que debe vivir en interdependencia, pueda practicar que el objetivo de la vida es el bien común?  Para nosotros como institución para las masas y a distancia este es un problema que debe ser planteado una y otra vez y que debe ser atacado cada día.

En los últimos meses hemos revisado este tema dentro de las discusiones sobre la Misión Sucre y nos hemos preguntado por el cómo promover en los profesores y estudiantes, así como el resto del personal, dentro del ambiente universitario, cómo fortalecer, recrear y fundamentar la ciudadanía. En una sociedad cada vez más compleja, una democracia que dejó de significar sólo el derecho a votar y en dónde la participación no sólo tiene que ser definida sino ejercida con toda propiedad; en un mundo cultural diverso en el cual los diferentes actores tienen un protagonismo nunca antes visto,  en un país en el cual se ha puesto sobre el tapete, entre otros, la igualdad entre los géneros, los derechos de los pueblos indígenas, el problema de la comunicación, el derecho a la salud, a la educación, al hábitat digna;  en una América Latina en busca de integración y en un Mundo cada vez más interdependiente; las personas en formación y los formadores necesitan adquirir formas y desarrollar estrategias   para tomar decisiones responsables, razonadas e inteligentes sobre la sociedad y la comunidad en la cual se desenvuelven. Necesitan también sobre la base de un conocimiento certero sobre su país y los problemas que éste confronta, participar en las soluciones que a sus niveles y con sus herramientas puedan significar un  aporte en el presente y un compromiso en el futuro.

Las maneras, formas y estrategias cívicas no son recetas que se extraen de un manual o que se acumulan en una asignatura. La forma científica de promoverlas es a través del estudio integrado e interdisciplinario de las ciencias sociales y las humanidades y el desarrollo de competencias sociales para el planteamiento de problemas y la capacidad de integración con las comunidades cercanas a los jóvenes, a la gente que quiere educarse.

En los países desarrollados se plantea, en relación a estas ideas, una serie de reflexiones que están actualmente sobre el tapete, así por ejemplo, el presidente de una prestigiosa universidad norteamericana se preguntaba recientemente cómo ayudaría la universidad para que las personas piensen con más claridad, sean seres humanos más morales, encuentren una vocación satisfactoria en la vida o adquieran valores que los ayuden a tomar decisiones inteligentes, él mismo contestaba que la Universidad necesita prestar más atención a la calidad de la educación que imparte en el pregrado. De la misma manera, y con mayor pertinencia en el caso de universidades a distancia se argumenta sobre las prioridades de las instituciones de educación a distancia y la importancia respectiva de la enseñanza y la investigación. Se señala la diferencia entre un modelo  clásico de universidad y una institución a distancia dedicada fundamentalmente a la enseñanza y transmisión del conocimiento, pero comprometida también con el desarrollo cívico.

Simón Rodríguez en su ideario afirmó que la Escuela Social, que debía ser general, ayudaba a construir   “un común sentir de lo que conviene a todos¨  lo cual necesariamente  debía hacerse porque el no conocer o sentir, o dejar de  tener un bien común o un común sentir 
¨ es una fatalidad ¨.
Afirmaba Rodríguez que  la educación social pedía de todo mucho;  un dominio de saberes que es la única manera de fundar la República. Expresaba que  la única forma de que el hombre fuese parte de la Sociedad Republicana era a través de la participación  social y la crítica; “Criticar es juzgar con rectitud ¨ expresaba Rodríguez  y  tajantemente afirmo:
¨ Hagan los Directores de las Repúblicas lo que quieran; mientras no emprendan la obra de la Educación Social, no verán los resultados que esperan ¨  

Veamos así que lo que se trata de perfilar en un  contexto nacional que discute nuevas  formas de llevar educación superior de calidad a todos, es la necesidad de enseñar el valor del razonamiento y la crítica para juzgar con rectitud por el bien común, como ciudadanos de una república democrática, para de esa manera formar seres humanos con competencias cívicas que impregnen las nuevas instituciones que el país necesita  y fundamenten la capacidad para aprender a gobernarnos.

Lo primero que necesitamos resolver es la forma  cómo los estudiantes se compenetren con la comunidad, para conocer y relacionarse con los diferentes factores que soportan y contribuyen con la realización del bien común, el civismo y la convivencia propia del sistema democrático Los estudiantes deben comprender, de manera temprana, que el mundo es uno sólo y que todo lo que le afecte nos afecta, de forma tal que para ello necesitamos como instituciones, trastocar el sistema de valores imperantes en el cual el individualismo y el bien propio ocupan el papel preponderante. La educación en este aspecto hará énfasis en la importancia del bien para todos en lugar de para sí mismo y en esa medida  se comenzarán a valorarse otras prioridades más importantes para el desarrollo de la sociedad democrática. La enseñanza contribuirá a que cada individuo a la luz de su propia experiencia y contexto personal, reconozca la realidad que comparte como miembro de una familia, del sistema educativo, de la comunidad y de los grupos en los cuales participa. Para ello se necesitará, entre otros aspectos, que el esfuerzo educativo se concentre en proporcionar a los estudiantes - en el marco de referencia de las responsabilidades cívicas - el bien común, la solidaridad y las libertades expresadas en la Constitución  y que son propias de un sistema democrático; proporcionarles la oportunidad de construir una perspectiva personal responsable, y a la vez  académica, que se afirma en los conceptos del respeto a la diversidad y a las diferencias, de consideración hacia el resto de la humanidad, hacia el ambiente, hacia el fomento de una cultura de paz.

Estos principios no se ponen en materias de un currículo para después pedir su definición en la evaluación. Estos principios son aprehendidos del ambiente en donde la gente se desarrolla, proporcionan a todos el mismo norte,  y pasan a ser algo interior. Creemos que este planteamiento es un verdadero reto con el cual la institución universitaria debe comenzar a trabajar, puesto que se necesita operar cambios en cada uno de nosotros: no podemos dar lo que no tenemos.
Lo peculiar de este momento histórico es que las fuentes de identidad han desaparecido y por lo tanto esta identidad debe ser construida. Se puede formar una universidad diferente, yo les invito a explorar esa diferencia para poner al servicio de la sociedad todas nuestras posibilidades, especialmente en el campo que a todos nos compete como es el de la educación. Son muchas las cosas que podemos hacer, novedosas y distintas, y al contrario de otras instituciones, podemos multiplicar nuestros planteamientos a través de todo el territorio nacional, para poner en manos de estudiantes y comunidades un poder que sólo lo da el conocimiento. Y nada de esto puede llevarse a cabo sin contar con un profesorado convencido de su legitimidad e identidad, para lo cual debemos  redefinir la docencia, la investigación y la extensión para de esa manera reflejar con actualidad y pertinencia los deberes académicos y cívicos de una alternativa diferente en Educación Superior.
En una sociedad como la nuestra con grandes carencias de educación y profundas distorsiones sociales, debemos formar  seres humanos  antes que profesionales que deben reconocer que el  poder liberador que les brindará su título universitario no se ejerce asumiendo las formas externas para encajar en el status quo, este poder liberador se ejerce  aprendiendo que puede ser utilizado para cambiar la realidad que les rodea. La sociedad actual demanda una  actitud  de solidaridad para ejercer la responsabilidad de construir lo que nos falta por construir, que es mucho.  

De la misma forma nosotros en la UNA debemos continuar enfrentando las limitaciones que el contexto nacional e internacional presenta y buscar las salidas para ofrecer a esta país una educación de calidad y con pertinencia social, en la cual se tenga un espacio en donde todo ciudadano pueda acceder a su formación y actualización y se rompa así con el concepto de Universidad como privilegio de los ya privilegiados; como elitización de las élites ya establecidas. Este ha sido nuestro compromiso y lo continuará siendo ahora con más razón y derecho como alternativa diferente.


Este momento podría interpretarse como una despedida, pero no lo es. Las despedidas siempre me han parecido tristes y no quiero entristecer a nadie. Los agradecimientos siempre son bienvenidos, especialmente en una sociedad que se olvida de ofrecerlos.
Pensé en presentar una lista de reconocimientos, resultó ser muy pero muy larga. Nunca escatimé expresiones con las cuales pudiese comunicar mi profundo agradecimiento a todos los que estuvieron con nosotros. Nunca deje de saludar con regocijo cada nuevo día en el cual les veía trabajar, estar presentes, solucionar, ayudar a vivir  y permitir vivir, porque todo requiere un gran trabajo una gran dedicación y una buena cantidad de amor. Los logros se multiplican cuando reconocemos a los que luchan con perseverancia. 
Gracias a Dios por la bendición de haber contado con personas conocedoras, generosas y solidarias, ellas saben quiénes son. Muchas están allí sentadas, muchas otras ausentes, otras se fueron para siempre.
A los que no fueron ni solidarios ni colaboradores, a aquellos que decidieron en su libre albedrío dificultar y hacer más compleja una realidad complicada, a ellos les alerto que tratando de salir de sus laberintos y tretas  se crece, y crecí más de lo que hubiese esperado en este tiempo de mi existencia.

Agradezco en este momento;  a todos los que han creído, creen o están dispuestos a creer en esta nuestra Universidad, a los que están convencidos de que sólo a través del trabajo tesonero y constante lograremos cada vez más eficientemente activar la vocación social implícita de este sistema y ofrecer así una solución de inclusión y equidad social con calidad y pertinencia. 
Buenas Noches y Muchas gracias.